“Grupos de aprendizaje
cooperativo”. Pablo Aranda Manrique*
El autor del artículo “Los grupos de aprendizaje cooperativo como una revitalización del ayllu andino en la educación superior latinoamericana” publicado en el web blog: www.cepbo.blogspot.com ,destaca la importancia del aprendizaje en forma grupal, modelo actual de la transferencia de conocimiento en el sistema de Educación Superior.
Cita, que los grupos de
aprendizaje cooperativo son el escenario en el que los estudiantes intercambian
conocimientos y habilidades, para el logro de conocimientos que el grupo
pretende alcanzar.Los estudiantes inmersos en los grupos de aprendizaje
cooperativo, dan curso a una retroalimentación de información continua sobre el
objeto de estudio, lo que les permite acceder a conocimientos significativos,
en ritmo y estilo de aprendizaje propios.Las metas comunes que persiguen los
grupos de aprendizaje cooperativo, hacen que la pertenencia al grupo y la cohesión
del mismo sean estables, con la aplicación de responsabilidades compartidas que
a su vez eleva el nivel de autoestima de los integrantes del grupo.
Entre otras afirmaciones el
autor, destaca que las relaciones interpersonales en los grupos de aprendizaje
cooperativo están basadas en “comprender, tolerar y traducir al otro”.
Comportamiento recíproco que habilita un escenario en el que las relaciones
entre los integrantes del grupo sean más reales, más amplias para el desarrollo de sus
potencialidades.
“La interacción de pares, el
tutoreo de pares y el grupo colaborativo” -cita el autor- son formas de
establecer los grupos de aprendizaje cooperativo. Con ello se refiere a que la
relación, guía y orientación y trabajo colaborativo entre los estudiantes,
tiene como producto el “incremento del rendimiento académico”.
El escenario universal de las
“nuevas tecnologías de información y comunicación” -afirma el autor- hace que
los grupos de aprendizaje cooperativo “optimicen, intervengan y generen”
espacios de interrelación entre “aprendices y expertos” de tecnologías de
transferencia de información. Espacios en los que los estudiantes “comparten
sus descubrimientos” y promueven “procesos activos y creativos”.
Mediante el empleo de la red por
los grupos de aprendizaje cooperativo, se inserta en el mismo una comunicación
constante. El autor afirma que “…el siglo XXI se convierte en la era de los web
blogs, que son espacios de expresión y comunicación de docentes y estudiantes”.
Y agrega “Cada estudiante en cada asignatura se comunica y expresa en base a
blogs, de tal manera que se puede navegar en la clase y otras clases
convirtiéndose en una red académica…”
El establecimiento de los grupos
de aprendizaje cooperativo en la Educación Superior en nuestro país y los de
Latinoamérica -según el autor- tiene como referente al “ayllu” andino “la más
antigua organización social aymara”. Organización que presta servicio a los
demás por medio de liderazgos, establece el aprendizaje cooperativo ligado al
proceso enseñanza-aprendizaje. Los “ayllus” son grupo de familias, distinta al
concepto europeo de familia: padre, madre e hijos. Unidad humana caracterizada
por: propiedad colectiva, trabajo colaborativo por medio de “la chunca, la mita
y el ayni”.
Finalmente y como conclusión del
enfoque al tema propuesto cito lo siguiente: al formarse grupos de aprendizaje
cooperativo se debe evitar el nombramiento de “jefe o líder de grupo”, pues con
ello se da curso nuevamente al “individualismo” y con mayor notoriedad. El
grupo no requiere de “líder”. Requiere de una “predisposición de participación”
de los integrantes del grupo. Deben reunirse necesariamente en tiempo y lugar
específicos, para conocimiento y aporte de datos sobre el tema elegido. Luego
analizar la información, seleccionarla y redactarla en estilo y términos que
sean de conocimiento y dominio de los integrantes del grupo. Y que al momento
de defender el tema, el docente implique a cada uno de ellos sobre el contenido
reportado. Si se trata del empleo de tecnologías, hacer que el mismo sea de
dominio íntegro por el grupo. Es ahí, en esa instancia en la que debe primar la
presencia y aptitudes del docente para que tal dominio de empleo de tecnología
se logre. Con lo cual se fundamentará el interés del docente, en que sus estudiantes
aprendan realmente. Demostrar que el sentido “cooperativo” es norma ineludible
en la interrelación “docente-estudiantes”.
*Pablo Aranda Manrique, PhD. Psicopedagogo.
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