lunes, 2 de diciembre de 2013


“Grupos de aprendizaje cooperativo”. Pablo Aranda Manrique*

El autor del artículo “Los grupos de aprendizaje cooperativo como una revitalización del ayllu andino en la educación superior latinoamericana” publicado en el web blog: www.cepbo.blogspot.com ,destaca la importancia del aprendizaje en forma grupal, modelo actual de la transferencia de conocimiento en el sistema de Educación Superior.
Cita, que los grupos de aprendizaje cooperativo son el escenario en el que los estudiantes intercambian conocimientos y habilidades, para el logro de conocimientos que el grupo pretende alcanzar.Los estudiantes inmersos en los grupos de aprendizaje cooperativo, dan curso a una retroalimentación de información continua sobre el objeto de estudio, lo que les permite acceder a conocimientos significativos, en ritmo y estilo de aprendizaje propios.Las metas comunes que persiguen los grupos de aprendizaje cooperativo, hacen que la pertenencia al grupo y la cohesión del mismo sean estables, con la aplicación de responsabilidades compartidas que a su vez eleva el nivel de autoestima de los integrantes del grupo.
Entre otras afirmaciones el autor, destaca que las relaciones interpersonales en los grupos de aprendizaje cooperativo están basadas en “comprender, tolerar y traducir al otro”. Comportamiento recíproco que habilita un escenario en el que las relaciones entre los integrantes del grupo sean más reales,  más amplias para el desarrollo de sus potencialidades.
“La interacción de pares, el tutoreo de pares y el grupo colaborativo” -cita el autor- son formas de establecer los grupos de aprendizaje cooperativo. Con ello se refiere a que la relación, guía y orientación y trabajo colaborativo entre los estudiantes, tiene como producto el “incremento del rendimiento académico”.
El escenario universal de las “nuevas tecnologías de información y comunicación” -afirma el autor- hace que los grupos de aprendizaje cooperativo “optimicen, intervengan y generen” espacios de interrelación entre “aprendices y expertos” de tecnologías de transferencia de información. Espacios en los que los estudiantes “comparten sus descubrimientos” y promueven “procesos activos y creativos”.
Mediante el empleo de la red por los grupos de aprendizaje cooperativo, se inserta en el mismo una comunicación constante. El autor afirma que “…el siglo XXI se convierte en la era de los web blogs, que son espacios de expresión y comunicación de docentes y estudiantes”. Y agrega “Cada estudiante en cada asignatura se comunica y expresa en base a blogs, de tal manera que se puede navegar en la clase y otras clases convirtiéndose en una red académica…”
El establecimiento de los grupos de aprendizaje cooperativo en la Educación Superior en nuestro país y los de Latinoamérica -según el autor- tiene como referente al “ayllu” andino “la más antigua organización social aymara”. Organización que presta servicio a los demás por medio de liderazgos, establece el aprendizaje cooperativo ligado al proceso enseñanza-aprendizaje. Los “ayllus” son grupo de familias, distinta al concepto europeo de familia: padre, madre e hijos. Unidad humana caracterizada por: propiedad colectiva, trabajo colaborativo por medio de “la chunca, la mita y el ayni”.
Finalmente y como conclusión del enfoque al tema propuesto cito lo siguiente: al formarse grupos de aprendizaje cooperativo se debe evitar el nombramiento de “jefe o líder de grupo”, pues con ello se da curso nuevamente al “individualismo” y con mayor notoriedad. El grupo no requiere de “líder”. Requiere de una “predisposición de participación” de los integrantes del grupo. Deben reunirse necesariamente en tiempo y lugar específicos, para conocimiento y aporte de datos sobre el tema elegido. Luego analizar la información, seleccionarla y redactarla en estilo y términos que sean de conocimiento y dominio de los integrantes del grupo. Y que al momento de defender el tema, el docente implique a cada uno de ellos sobre el contenido reportado. Si se trata del empleo de tecnologías, hacer que el mismo sea de dominio íntegro por el grupo. Es ahí, en esa instancia en la que debe primar la presencia y aptitudes del docente para que tal dominio de empleo de tecnología se logre. Con lo cual se fundamentará el interés del docente, en que sus estudiantes aprendan realmente. Demostrar que el sentido “cooperativo” es norma ineludible en la interrelación “docente-estudiantes”.
*Pablo Aranda Manrique, PhD. Psicopedagogo.

www.cepbo.blogspot.com

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